Rédes que manejo-

lunes, 30 de enero de 2012

Contemplación

En el proceso de creación de pintura, llegamos a un punto donde o se echa a perder o se mejora "el paso de la muerte", ¿es frustrante? por supuesto que lo es como también es gratificante, al pintor siempre se le enseña a "educar" el ojo, siempre tenemos que estar pendiente en los mínimos detalles aunque sean tan insignificantes, desde un pequeño reflejo, desde una penumbra, todo, el ojo siempre tiene que estar ahí, fijo escaneando, analizando.

¿Debería de agarrar una navaja y romperlo?, ¿ Debería dejarlo así?, alcabo quien se daría cuenta que le falta mas capas de pintura, es a veces un capricho para llegar a un perfeccionismo absurdo, un perfeccionismo que solo uno entiende, solo uno sabe hasta que grado nuestra capacidad nos supera, y es abrumador porque nunca estamos satisfechos de lo que hacemos, nunca estoy satisfecho de como quedan los cuadros, siempre al final de todo, siempre le encuentro los errores, ¡siempre hay!

La contemplación también es un suicidio, un suicidio pasivo, silencioso, porque sabes que tiene que morir ese capricho que siempre está latente.

Debería de volver a empezar,
pero ya no hay tiempo,
el tiempo de un lienzo es mas pesado
que este en el que vivo
no hay tiempo,
es mi último respiro.

Fotografía; Dídac en contemplación.

2 comentarios:

Mayte dijo...

Y lo curioso o real, es que "el paso de la muerte" también se da en la vida...me has inspirado. Gracias ;)

Besos mil!

A. Dénurp dijo...

Yo siempre he optado por la navaja.

No había sido mi intención ofender, sino todo lo contrario.

Tsop Atad: ¿En qué momento leíste que mis rayones los considero "arte"?

Más vale tarde que nunca, saludos.

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