Rédes que manejo-

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Retrospectiva SEGUNDA PARTE.





























Mayo amaneció con noticias interesantes, después que los progenitores de este Dídac adulador (¡cínico, cínico!)vivían en pecado mortal, querían ser bendecidos por el omnipresente (como si en realidad creyeran en él;, como si en realidad fueran a adorarlo en sus iglesias; como si en realidad tuvieran Fé en él, pero toda tradición se hace, creas o no creas, porque si no, mueres degollado por el filo grueso de la sociedad. Hipócritas, tan hipócritas son)… La boda de mis padres me hizo pensar en lo mas humano posible “ser el objeto de pertenecía de otro más”, y como el menor de una monarquía( 4 hermanos en total), y el “artista” ( fingir ser la hija que siempre quiso tener mi madre, y que nunca tuvo) tenia la obligación de ayudarla a escoger el vestido y hacer esos detallitos que toda mujer por intuición, debe a hacer… maquine recuerdos, y confetis y decidí colores y mil patrañas para que mis padres disfrutaran su momento, claro, se lo merecen, cargar en su estomago una masa, luego criarla, no es nada fácil y por ende deben ser recompensados… esos días, era de tensión extraña, se desparramo dinero imaginable para mi imposible conocimiento. El momento tan esperado llego; todos sus hijos, toda la monarca ahí parada en un atrio de aquella Iglesia Bizantina que tanto ha recurrido mi Familia y cómo si la boda no fuera de dos, si no de toda una familia que se consagraba a los pies de Jesús, y ahí estaba yo, amenazado por cientos de flashes de familiares que se querían quedar con un pedacito de mi familia, esa felicidad que por un momento no fingí, era feliz con ellos, por fin sentía que éramos una familia, una monarquía, un núcleo, un pequeño instante de felicidad, todo trascurrió solo un instante, como si todo fuera un sueño, no duro nada pero sin embargo fue grande el evento, el día siguiente el tema recurrente por suponer era aquella madre que no parecía madre, si no mujer feliz, mi madre.




Pero no fue así, por cosas de la vida, la muerte iba a recurrir a mi casa no solo una vez, si no dos veces, mi abuelo había esperado que mis padres disfrutaran su día para que al siguiente recibir su regalo, su muerte, él se preparaba para morir en agonía, como si todo estuviera planeado: y lo planeo perfectamente, junto a todos sus hijos, mis tíos, incluso lo que viven a cientos de kilómetros, todos estaban ahí. Un día celebrando a mis padres, al otro esperando a que falleciera, mi abuelo como si fuera un castigo, y los días fueron fúnebres, no llore por él, porque por algún razón, siempre lo supe, el cuerpo siempre habla de todo pero no lo escuchamos, sus ojos de mi abuelo lo decían antes de ser el día de aquel día, y nadie le hizo caso, lo mire, y por única vez, vi aquella mirada que me tumbo al miedo, vi que sufría, vi que agonizaba, pero fingía, era una exquisita mascara que se había confeccionado para creer que todo estaba bien, y no preocupar a nadie, pero conmigo no funcionaba, me conocía, yo lo conocía, aunque nunca hablamos como nieto-abuelo, pero nos mirábamos, y nos conocíamos las miradas, sabíamos lo que nos pasaba, y respondíamos con una sonrisa, solo eso, ni saludos de buenos días, ni buenos noches, ni como estas, solo eran sonrisas, Éramos cómplices, ¿de qué? de todo. La vi, vi la mirada de la muerte en los ojos de aquella tarde cuándo de costumbre yo salía y buscaba mi abuelo para sonreírle, me miro, lo mire, no hubo mas, lo sabia, moría; moría y nadie lo sabia mas que yo… se lo dije a mi madre, y respondió “ya es la edad mijo, esta cansado..” y le respondí, cansado de vivir, quien no estaría… Fue un bonito regalo de mi abuelo, fue un bonito regalo; y aquel Mayo; mayo fue fúnebre.



















Fotografías; 1ras "Carpeta - performance "la dualidad"
2da. "mis padres"
3ra "el difunto" de J.M
5ta. "El cuervo" fotografia analoga edición de Dídac.

2 comentarios:

Areko Martiánez dijo...

Fue un mes de muchos contrastes, sin duda alguna, recuerdo la entrada que pusiste cuando la boda de tus padres, el spich que se aventó tu papá, y recuerdo lo de tu tío que te pegó mas y en uno y otro me permitiste conocerte mas.
Te quiero.

Quien te dijo que no has tomado parte en las fantacías de alguien?
mintió

Dandy Golfo dijo...

Que fuerte, así son las historias de este mundo, llena de contrastes, de momentos que ya no son lo que eran hace 1 segundo.

hay que ir para delante, siempre recordando, pero mirando hacia el futuro.

Un abrazo

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