Rédes que manejo-

domingo, 13 de marzo de 2011

El estuco escondido...


Querido Arnold O.:

Te he soñado varias veces durante un mes, no continuamente, pero cada noche apareces en un escenario distinto e incluso cuando no estas, te siento. ¿Cuántas veces te escrito sobre lo que me pasa? es una mala maña que se me ha hecho, y especialmente contigo, tengo miedo que se me cumplan los sueños, no quiero volverte a ver, ni siquiera escuchar tu voz. Mi madre me ha pedido que le devuelva el estuco, si, el que se parece al cemento, ya vez, con todo ando experimentando e incluso también lo aplico a mi vida, con todo experimento, o son los extremos, o no es nada. Fui a mi taller y estuve escombrando mi caos que tengo, un desastre por todos lados, papeles, lápices, óleos, pinceles, revistas, botellas de alcohol, ropa de quién sabe quien , pigmentos, resinas…etc. Un desastre, un completo y enorme caos, Lulu me había dicho que por eso soy tan impulsivo e inestable emocionalmente, porque no tengo un orden en mi cuarto y ni en mi mente, ¿será cierto?, ya sabes, yo con los psicólogos, o me enamoro o los detesto. Encontré aquél cuaderno donde había escrito todo lo que pasábamos, desde aquel día que te conocí, no lo quise abrir lo deje a un lado, mientras encontraba el estuco, el cuaderno me atraía, era una angustia terrible el abrirlo, incluso lo pensé quemar, romperlo con una furia escabrosa que jamás hayas imaginado, pero me gano mas la curiosidad que mi indiferencia a el. Lo abrí, lo leí todo, ¡lo leí! y me estremeció, ¡5 años!, ¡cinco años Arnold!, cinco malditos años en que te estuve pensando frenéticamente, y en donde estuve esperándote, ¿me crees?, ¿tanto tiempo?, ya ni es necesario decirte las cosas, porque precisamente siempre en mis arrebatos emocionales te lo escribía, pero esta vez no lo vas a saber, aunque fuera así, tienes una mala maña de nunca responder lo que te escribo. Temía que mi madre me pidiera ese estuco, porque sabia perfectamente que lo iba a encontrar por eso lo topaba con muchas cosas para no verlo , mucho tiempo lo estuve negando, probablemente viví en el limbo, ni pa´alla, ni para acá, ahí inmóvil como encarcelado, esperando a que vinieras a sacarme y después vivir en un hermoso cuento, ¿Qué inocente, no crees?, creo que me afectado estar viendo tanta película con finales felices, eso es, viví una historia de ficción, pero aquí acaba, ¿que final quieres?, el confuso, donde estoy escribiendo esta carta y escriba una frase muy intensa, filosófica, reflexiva, que termina con un “y aún te quiero…” luego un rotundo FIN…. ¿no?, no, mejor la intensa, donde me enojo y empezó a destrozar todo lo que tenga a mis alrededores, donde te maldigo mil veces, y te miento la madre hasta quedar afónico, ¡los extremos! Te lo he dicho, los extremos o nada. Debo de enterrarte profundamente con todos los demonios que me has creado, enterrarte en lo mas hondo de los olvidos en donde la amnesia es una maldición y no una característica, debo de enterrarte con todos lo pormenores con todas las imágenes que han estado pasando en mi mente, borrar ese tatuaje que se pinto en mis entrañas a lado de los pensamientos, bañarme con piedras hasta que se desaparezca tú aroma de mi nariz. Debo de matarte simbólicamente, destrozarte para que te vayas con el dolor, irte con esa muerte que tanto me ha perseguido y que no he querido dárselo, es la hora, que te vayas con ella; y a ella la desees, la seduzcas, para que se consuman, desaparezcan; para que por fin quedes enterrado, en lo mas profundo, en lo hondo, donde tenias que estar hace tiempo… a mi, solo me queda resanar con el estuco para que ya no salgas, resanar el cuarto donde estuviste andando, resanar las grietas por causa de tu temblor. Encontré en mi taller un poco de copál, dicen que es bueno para ahuyentar los malos espíritus, lo voy a quemar, para que jamás vuelvas.


Siempre tuyo

Diego.



fotografía; "la depresión de Odin", año 2005, mixta sobre opalina de Dídac

2 comentarios:

Mayte dijo...

Siempre vuelve...incluso en el humo del copal...

Te abrazo niño y te deseo una semana como tú, llena de luz :D

diegoehg dijo...

Hola tocayo, ¿cómo has estado? Veo que estuvo bastante rudo ese desenlace. Espero te encuentres bien y te mando un abrazo.

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