Lucidez No vino.
Un domingo la L ucidez no estaba en mi cabeza, le pregunte a M argarita, ¿Dónde se ha ido? en los claros azules del opaco ocaso ¿Dónde? Le dije; le dije ¿Dónde? M argarita se deshojo de un soplido tierno de la H muda guardada en mi regazo, y se fue como palomas, parvada de burbujas llenas de infancias mudas yo gritaba a la Nada. ¿Dónde esta Lucidez? Y Nada, nada; N ada contestaba Pero el más sumiso horizonte jugando hacer geometría Dibujaba un sin fin de polinomios que daban a una fuerte sonrisa, y dada que mi curiosidad siempre me fatiga camine hacia el sumiso H orizonte que jugaba con mi perspectiva del coraje grite, ¿oye tu quien te crees, cubista? Y ha sollozos me contesto H orizonte, ¡soy tu padre! horrorizado dije ¿mi padre?, ¡tu padre! pero si yo no he nacido, ¿Cómo vas a ser mi padre? yo soy el libido impulso de los que unen sus pasiones y tu eres el fruto de mi belleza, ¡por eso soy tu padre! H orizonte se desvaneció de aque...