El ausente(Segunda parte)
Son las 12 de la noche, el reloj empieza su sinfonía ya programada para aquella hora, es aquella que transmite cada nota melancolía, se burla de los que piensan que la vida es simplemente un auge de felicidad, cada sonido era un dolor del tiempo, por detenerse, por descansar de todas las circunstancias que se arrastra cada segundo de su vida, aquel que piensa que el tiempo no se debería de parar, el tiempo pensaría que el humano debe dejar de respirar, nacen y mueren, juntos para siempre y para nunca.
Los dos indómitos seguían mecanizados como de costumbre, el Sabio se perdía en el horizonte de su mente, y el filósofo se ausentaba del espacio por seguir su innata curiosidad.
El sabio habla con la mirada aun perdida:
- A veces siento que los objetos guardan los ecos de aquellos olvidados, y en la noche donde todos duermen, donde el mundo se vuelve paronímico, se escuchan los pasos de las hormigas, salen los ecos golpeando a los sordos, a los dormidos, y bendito aquel que escuche los sonidos, es una sinfonía sin estragos.
El filósofo indiferente a lo dicho del sabio, seguía recorriendo con su pulgar las costuras del sillón, de repente se dirigió al sabio diciendo:
- Los objetos tienen su propia vida, respiran en la noche, y todos aquellos ruidos, son en efecto los ecos, que los objetos los toman como su idioma.
Deberíamos de irnos, no ha llegado el ausente – decía el filósofo – y el sabio despertó de su letargo – Si el ausente esta aquí, es el tiempo mi amigo –
el filósofo respondió – ¿Como puede ser el ausente el tiempo? Si aquello que no esta en el espacio es ausente, y el tiempo siempre ha estado en el presente.
Sabio: pero si el tiempo no existe, es la conciencia lo que hace que exista, si no existiera la conciencia, viviremos ausentes del ente.
Filósofo; Entonces el tiempo no puede ser el ausente, por que tenemos conciencia, y aun así el tiempo existe.
Sabio: No, por que todo aquello que existe es por que tiene una materia que lo ejerce, algo que ocupa un espacio en el universo, el tiempo no es materia.
Filósofo: Pero tenemos el reloj, es materia que ocupa un espacio en el universo.
Sabio: Si, pero el reloj es simplemente un utensilio para medirlo, mas no produce el tiempo, el tiempo en si no existe.
En aquella habitación adolorida de la existencia, donde las cortinas reclamaban la muerte con un enluto de color marchitado por el polvo del espacio, donde las flores sumergidas en aire calcificado de ámbar seguían respirando como si todo se hubiera detenido, donde la pata coja de la mesa, rechinaba por las corrientes del viento que entraba de aquella ventana que daba al cielo incauto de magnolias in consoladas, donde la puerta trataba de protegerse de los vientos fuertes, con su débil estructura que rechinaba cada día mas con voz de auxilio, donde el librero cargaba libros que aun no tenían nada escrito, los dos delitantes seguían discutiendo la existencia del ausente-tiempo, se perdieron en el universo/espacio tratando de divagar lo que aun no se preguntan, y el único ausente son ellos, los que se pierden en su propio mundo, los que se esconden del estrago del tiempo, lo que pierden el sentido de la existencia, los que admiten que la vida es simplemente un sueño, los ausentes, los desprotegidos, lo que miran el horizonte y se mueren en el pensamiento.
Comentarios
Un abrazote y que inicies rico la semana :D
SAludos
Te invito a estar presente.
(Ve al Festival Mix en la Cineteca!!)
Besos querido y enhorabuena por la revista!! ¡¡invitame a participar, no?!! jajaj ntc!
Tienes razón, hay que olvidarse del reloj y perderse.
Un abrazo!