Rédes que manejo-

martes, 19 de julio de 2011

Navegando entre tus carnes.

Intento atrapar la lluvia

entre caricias y besos

sobre tu pecho firme y anguloso

pongo el mar del deseo, que es un cuerpo

en el que otro indaga sudosos

mi lengua allí descubre

dos botones encarnados,

y más abajo un montón de secretos.

Con afán de búsqueda de susurros,
navega venturoso con vocación de náufrago.

y ahogarme en la dicha de tus labios

en cada vibrante duna de piel dura y dorada

como si esa pequeña muerte fuera

aquel beso interminable y jamás suspirado

que prende en cada uno en calentura
incurable y mortal, sin acabarnos.

Surcar entre la isla de tu cuerpo

Y perder el limite de los sentidos

Son tus labios un carmesí infinito

de un nuevo viaje,

el gozar una regla de sus normas

y un feroz requisito amar en lo desconocido.


Fotografía; "De lo sensual masculino III", óleo sobre fibracel forrado de lienzo, de Dídac.

2 comentarios:

Mayte dijo...

Crudo, bello, hiriente y apasionado, como me gusta...y mucho.

Un beso, niño ;)

Hada Flores dijo...

Es aqui donde se puede leer la lijereza de las letras que pueden provocar caricias a las pieles reptilescas.
Dime...
¿Que tengo que hacer para ser digno de las musas que a ti te hacen el amor?

Nos leemos.
Hades.

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